La focaccia, que se traduce del italiano como hogaza, es considerada como una famosa delicia del norte de Italia. Se trata de una especie de pan plano muy parecido a la pizza, la cual es su principal competidora, que se cubre con hierbas aromáticas, aceite de oliva y otros ingredientes.
Grado de dificultad: Medio
Tiempo de preparación: 2 horas y 45 minutos
Cantidad: 6 porciones
Ingredientes:
- 250 ml. de vino blanco
- 200 g. de mozarella
- 400 g. de harina
- 2 dientes de ajo
- Hierbas provenzales
- Aceite de oliva
- Sal
- 220 g. de harina
- 10 g. de levadura fresca
- 100 g. de agua
Elaboración:
Preparamos la masa madre mezclando todos sus ingredientes y amasando hasta que estén bien integrados, luego le damos forma de bola y la ponemos en un bol cubierta de agua templada. Cuando la bola flote y doble su tamaño estará lista para usar.
Hacemos un volcán con la harina y le aladimos la mozarella y la sal. Los ajos los licuamos con el vino y se lo añadimos a la harina y empezamos a amasar, poquito a poco vamos añadiendo porciones de la masa madre hasta incorporarla toda, y hasta que la masa quede completamente homogénea.
Con la masa de la focaccia preparada, ahora procederemos a darle la forma que deseemos, se la podemos dar con las manos ya que se moldea muy bien, o puede meterse dentro de un molde, de cualquier forma debe tener un grosor de 1'5cm. Se deja reposar tapada durante aproximadamente 1 hora para que suba.
Cuando haya subido, hacemos presión con los dedos sobre su superficie para que se formen pequeños hoyos y la espolvoreamos con hierbas provenzales y un chorrito de aceite de oliva, y dejamos reposar 15 minutos bien tapada.
Pasado este tiempo la metemos al horno precalentado a 200ºC durante 30 minutos y hasta que se dore. La dejamos enfriar sobre una rejilla y se come templada.
Fuente de la receta: propia



