Doña Matilde Arroyo, natural de La Palma y creadora de este postre, es un ejemplo de superación para todo aquel que la conoce. En plena posguerra española y con dos hijas a su cargo, fue abandonada por su marido quedándose totalmente desprotegida. Pero Doña Matilde, gran amante de la repostería, empezó a realizar los dulces tradicionales palmeros y a venderlos de puerta en puerta, siempre con gran acogida pues la gente ya conocía su buen hacer. Pronto empezó a recibir encargos de todos los puntos de la isla y más tarde del resto de archipiélago. Incluso creó su propia cafetería donde aún se venden sus especialidades, el bienmesabe y el Principe Aberto son las más demandadas. La base de su éxito radica tanto en la calidad de los ingredientes utilizados como en el cariño que pone en todo lo que hace. Doña Matilde recibió, en el año 2009, por parte del gobierno canario la Medalla de Oro por su labor, aún a pesar de que debido a su edad ha tenido que ser relevada en el negocio familiar del que ahora se encargan sus hijas y nietos.
Ya centrándonos en la receta de hoy, hay que decir que Doña Matilde, esa mujer tan llena de vida, le pusó ese nombre a este postre porque le parecía que estaba tan bueno como el Prícipe Alberto de Mónaco.
Grado de dificultad: Medio
Tiempo de preparación: 30 minutos + 12 horas de reposo
Cantidad: 4 cazuelitas
Ingredientes:
Para el bizcocho:
- 2 huevos
- 80 g. de azúcar
- 80 g. de harina
- 30 g. de cacao en polvo
- 200 ml. de café
Para la mousse:
- 3 huevos
- 100 chocolate fondant
- 60 g. de mantequilla
- 80 g. de azúcar
- 50 g. de avellanas
- 50 g. de almendras
Preparación:
Lo primero que tenemos que hacer es preparar el bizcocho que nos servirá como base de este postre. No utilizaremos levadura porque no queremos que suba de modo que para que nos quede esponjoso tendremos que batirlo muy bien. Empezamos...
En un bol ponemos los huevos y el azúcar, y batimos preferiblemente con varillas eléctricas porque tendremos que batirlo durante al menos 10 minutos para asegurarnos de que cojan bastante aire. Entonces añadimos la harina y el cacao tamizados y removemos con movimientos envolventes, sin batir, hasta que todos los ingredientes queden completamente integrados.
El Principe Alberto es un postre que se sirve en porciones individuales así que tendremos que repartir la masa del bizcocho en cazuelitas de modo que alcance un grosor de 1 ó 1,5 cm. Metemos al horno precalentado a 180ºC durante unos 10 minutos, aunque lo mejor para saber si está hecho es pincharlo con una aguja y comprobar que sale limpia.
Una vez sacamos los cazuelitas del horno, empapamos los bizcochos con el café, hay que tener cuidado con no excederse y que el bizcocho se nos deshaga. Reservamos mientras se enfría.
Ahora vamos a preparar una mousse de chocolate con frutos secos. Las almendras y las avellanas tenemos que tostarlas, para ello las ponemos en una bandeja apta para horno y las hornemos durante 8 minutos a 200ºC. Una vez tostadas las dejamos enfriar un poco y luego las pelamos, la piel tiene que poder quitarse con facilidad aunque si les queda un poquito no pasa nada. Ahora tendremos que triturar los frutos secos pero hay que cuidarse de no triturarlos en exceso pues debido al aceite natural que contienen se formará una pasta, no tienen que estar totalmente finos sino que tiene que quedar crocanti, es decir, en cubitos de entre 0,3/0,5 cm. Reservamos.
Ahora vamos a preparar una mousse de chocolate con frutos secos. Las almendras y las avellanas tenemos que tostarlas, para ello las ponemos en una bandeja apta para horno y las hornemos durante 8 minutos a 200ºC. Una vez tostadas las dejamos enfriar un poco y luego las pelamos, la piel tiene que poder quitarse con facilidad aunque si les queda un poquito no pasa nada. Ahora tendremos que triturar los frutos secos pero hay que cuidarse de no triturarlos en exceso pues debido al aceite natural que contienen se formará una pasta, no tienen que estar totalmente finos sino que tiene que quedar crocanti, es decir, en cubitos de entre 0,3/0,5 cm. Reservamos.
Para hacer la mousse tenemos que cascar los huevos y separar las yemas de las claras. Batimos las yemas de huevo con el azúcar hasta que blanqueen, y reservamos. Las claras las utilizaremos luego.
Por otro lado ponemos el chocolate y la mantequilla, ambos troceados, a fundir en un bol al baño maría, y cuando esté totalmente fundido le añadimos la mezcla de huevo y azúcar que habíamos reservamos, removemos rápidamente para que las yemas no se cuajen y hasta que todo quede bien integrado. Reservamos esta mezcla para luego.
Por otro lado ponemos el chocolate y la mantequilla, ambos troceados, a fundir en un bol al baño maría, y cuando esté totalmente fundido le añadimos la mezcla de huevo y azúcar que habíamos reservamos, removemos rápidamente para que las yemas no se cuajen y hasta que todo quede bien integrado. Reservamos esta mezcla para luego.
Ahora montamos las claras de huevo y cuando estén bien firmes se las añadimos a la mezcla de chocolate fundido, también le añadimos los frutos secos que habíamos triturado. Mezclamos con movimientos envolvente para que las claras montadas no se bajen.
Cuando lo tenemos todo bien mezclado, lo repartimos en las cazuelitas sobre el bizcocho, lo espolvoreamos con frutos secos y lo dejamos enfriar en el frigorífico durante al menos 6 horas, aunque lo perfecto sería dejarlo unas 12-14 horas o si es de un día para otro mejor.
Fuente de la receta: propia
17 comentarios:
Con la boca abierta me dejas!!!! la historia me gusta mucho y me he reído mucho del motivo por el que le puso este nombre!!! Un gran postre con un gran nombre, me llevo la recetita entera por que me ha cautivado. Gracias por compartirla. Besotes!!!!
No conocía ni la historia ni el postre. Gracia por compartirlo. Debe estar muy rico, me gusta la combinación de la mousse con la base de bizcocho.
Besos
Yo no estoy de acuerdo con Doña Matilde en relación a Alberto de Mónaco, pero este postre me tiene una pinta fabulosa. Dan ganas de meter la cuchara.
Un abrazo
pues que viva Alberto de Mónaco y Charlenne jajajaja
una bonita historia y un postre delicioso
un besin
www.lasguisanderas.com
Que delicia me encanta el chocolate...tomo nota
Besos
Oohhh que pinta madre, y yo no soy muy de chocolate pero lo veo delicioso
Bueno como el Príncipe Alberto y como Paul Newman y Robert Redford juntos (es que yo soy muy clásica). Me encanta conocer este tipo de historias de gente-buena y me alegro que Doña Matilde tuviera éxito con sus dulces. Y la receta la pongo en mi carpeta de pendientes, que me ha gustado mucho, muchísimo!
pero que buena esta historia es preciosa y el postre tiene una pinta increible me la llevo muchos besos
que bueno tiene que estar, me llevo la receta, besos
me gusta mucho la historia de matilde y la receta, todo, ah , y las fotos! el bienmesabe nunca lo he probado besossss
Tiene una pinta deliciosa.
Besos.
muy bonita historia, y un postre perfecto, seguro que está exquisito
ohhh esto es una atentica delkcia chiquilla!!
un saludito.
http://conaromaacaserito.blogspot.com/
pedazo de postre...
Hola! acabo de descubrir tu blog.. maravilloso, y este postre y su historia mejor aun!
Bueno majorera (:-) un beso y con tu permiso me quedo por aqui como seguidora, un abrazo!
Delicosa esta mousse o pastel, la historia un ejemplo y el nombre, pues eso....
Yo lo hago pero sin base de bizcocho , solo avellanas , almendras, azucar, huevos mantequillas y unos cuantos bizcochos mojadoa en cafe con poca leche y el chocolate claro, la proxima vez hare este a ver que tal me queda , el que yo hago queda genial ajaja
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