11.10.11

Principe Alberto


Doña Matilde Arroyo, natural de La Palma y creadora de este postre, es un ejemplo de superación para todo aquel que la conoce. En plena posguerra española y con dos hijas a su cargo, fue abandonada por su marido quedándose totalmente desprotegida. Pero Doña Matilde, gran amante de la repostería, empezó a realizar los dulces tradicionales palmeros y a venderlos de puerta en puerta, siempre con gran acogida pues la gente ya conocía su buen hacer. Pronto empezó a recibir encargos de todos los puntos de la isla y más tarde del resto de archipiélago. Incluso creó su propia cafetería donde aún se venden sus especialidades, el bienmesabe y el Principe Aberto son las más demandadas. La base de su éxito radica tanto en la calidad de los ingredientes utilizados como en el cariño que pone en todo lo que hace.


Doña Matilde recibió, en el año 2009, por parte del gobierno canario la Medalla de Oro por su labor, aún a pesar de que debido a su edad ha tenido que ser relevada en el negocio familiar del que ahora se encargan sus hijas y nietos.
Ya centrándonos en la receta de hoy, hay que decir que Doña Matilde, esa mujer tan llena de vida, le pusó ese nombre a este postre porque le parecía que estaba tan bueno como el Prícipe Alberto.


Grado de dificultad: Bajo
Tiempo de preparación: 30 minutos + 12 horas de reposo
Cantidad: 6 vasitos

Ingredientes:
  • 15-16 sobaos
  • 4 huevos
  • 100 g. de chocolate negro (55%)
  • 160 g. de azúcar
  • 50 g. de almendras
  • 50 g. de avellanas
  • 200 ml. de café


    Preparación:
    Lo primero que tenemos que hacer es cascar los huevos y separar las yemas y las claras.
    A las yemas les añadiremos el azúcar y batiremos con batidora de varillas hasta que blanqueen, esto es hasta que hayan perdido el color naranja intenso y esten de un naranjita muy palido. Entonces fundimos el chocolate en el microondas y se lo añadimos a las yemas sin parar de remover hasta integrarlo bien con estas. Picamos con un cuchillo las almendras y las avellanas en trocitos pequeños, pero que no lleguen a estar totalmente trituradas, y se las añadimos a la mezcla, removemos.
    Por otro lado, montamos las claras a punto de nieve y cuando hagan picos le añadimos la crema anterior con movimientos envolventes y muy suaves para que las claras no pierdan volumen.


    Ahora vamos a empezar a montar el postre, podemos hacerlo como una tarta o en vasitos individuales, la forma de proceder será la misma en ambos casos.
    Ponemos en el fondo del molde o de los vasitos una capa de sobaos y los mojamos con la mitad del café y encima ponemos la mitad de la crema de chocolate que hemos preparado. Sobre esta ponemos otra capa de sobaos, sin presionar, solo dejarlos caer encima, y los emborrachamos con el resto del café, y encima ponemos lo que nos queda de la crema de chocolate.
    Decoramos con unas almendras y avellanas picadas y dejamos enfriar en la nevera por, al menos, unas 8-10 horas.


    Fuente de la receta: propia

    19 comentarios:

    Chez Silvia dijo...

    Con la boca abierta me dejas!!!! la historia me gusta mucho y me he reído mucho del motivo por el que le puso este nombre!!! Un gran postre con un gran nombre, me llevo la recetita entera por que me ha cautivado. Gracias por compartirla. Besotes!!!!

    Anniki dijo...

    No conocía ni la historia ni el postre. Gracia por compartirlo. Debe estar muy rico, me gusta la combinación de la mousse con la base de bizcocho.

    Besos

    Brétema dijo...

    Yo no estoy de acuerdo con Doña Matilde en relación a Alberto de Mónaco, pero este postre me tiene una pinta fabulosa. Dan ganas de meter la cuchara.
    Un abrazo

    Noelia dijo...

    pues que viva Alberto de Mónaco y Charlenne jajajaja
    una bonita historia y un postre delicioso
    un besin

    www.lasguisanderas.com

    PILAR(A SABOR DE HOGAR) dijo...

    Que delicia me encanta el chocolate...tomo nota
    Besos

    Los blogs de María dijo...

    Oohhh que pinta madre, y yo no soy muy de chocolate pero lo veo delicioso

    Aprendiz de repostera dijo...

    Bueno como el Príncipe Alberto y como Paul Newman y Robert Redford juntos (es que yo soy muy clásica). Me encanta conocer este tipo de historias de gente-buena y me alegro que Doña Matilde tuviera éxito con sus dulces. Y la receta la pongo en mi carpeta de pendientes, que me ha gustado mucho, muchísimo!

    cristina dijo...

    pero que buena esta historia es preciosa y el postre tiene una pinta increible me la llevo muchos besos

    DULCE dijo...

    que bueno tiene que estar, me llevo la receta, besos

    mar dijo...

    me gusta mucho la historia de matilde y la receta, todo, ah , y las fotos! el bienmesabe nunca lo he probado besossss

    LA COCINERA DE BETULO dijo...

    Tiene una pinta deliciosa.
    Besos.

    CHARO dijo...

    muy bonita historia, y un postre perfecto, seguro que está exquisito

    laury dijo...

    ohhh esto es una atentica delkcia chiquilla!!
    un saludito.
    http://conaromaacaserito.blogspot.com/

    Espe dijo...

    pedazo de postre...

    Ana dijo...

    Hola! acabo de descubrir tu blog.. maravilloso, y este postre y su historia mejor aun!
    Bueno majorera (:-) un beso y con tu permiso me quedo por aqui como seguidora, un abrazo!

    Maria Pilar-COCINICA dijo...

    Delicosa esta mousse o pastel, la historia un ejemplo y el nombre, pues eso....

    aranzazu dijo...

    Yo lo hago pero sin base de bizcocho , solo avellanas , almendras, azucar, huevos mantequillas y unos cuantos bizcochos mojadoa en cafe con poca leche y el chocolate claro, la proxima vez hare este a ver que tal me queda , el que yo hago queda genial ajaja

    sonia dijo...

    Yo lo e probado muchas veces y me encanta es buenisimo, pero el d la Palma echo allá, xq los q hacen aki no saben igual ni comparación,no sabía la receta xq no la daban ahora mismo la apunto y a probar hacerlo jejejee

    sonia dijo...

    Pon tu receta y asi probamos cuál es más buena jeje